El Mercado Artesano y Ecológico de Gijón regresa el 9 y 10 de mayo a la Plaza Mayor con una nueva edición en la que artesanía, gastronomía y actividades dialogan con la idea de lo heredado. Un encuentro donde lo cotidiano se reinterpreta desde el oficio, el tiempo y la mirada contemporánea que lo actualiza.
Cuando pensé el cartel, no lo hice como quien busca una imagen final, sino como quien intenta entender qué hay detrás de lo que quiere contar.
No era simplemente un ejercicio estético, sino una forma de ordenar una idea más profunda: qué significa el MAE cuando lo miramos en su conjunto y qué parte de todo lo que hacemos puede condensarse en una sola escena sin perder su sentido.
Y una vez más apareció lo mismo: La tradición.
Pero no como algo fijo o cerrado, sino como algo que sigue ocurriendo cada vez que alguien decide mirarlo de nuevo y hacerlo propio. Algo que no se conserva por repetición sino porque se sigue interpretando.
El punto de partida fue un gesto concreto: el traje tradicional. No como una pieza inamovible sino como un material capaz de cambiar su lectura cuando cambia la mirada que lo observa. No se trataba de transformarlo por completo, sino de entender qué sucede cuando lo acercas a otro momento, a otra sensibilidad, a otra forma de estar.
Ahí fue donde empezaron a tomar sentido las decisiones.
Los colores no aparecen como un simple recurso decorativo sino como una forma de narrativa. Hay en ellos una intención de equilibrio entre lo que permanece y lo que se desplaza. Llaman la atención de inmediato, pero al mismo tiempo sostienen una armonía que deja espacio a quien mira. En ese sentido, cada persona completa el significado desde su propio momento. El atrevimiento en los colores no es un gesto superficial, sino una prueba de que la tradición sigue viva porque se permite ser reinterpretada.
Y en ese proceso, un detalle que ya forma parte del propio lenguaje del MAE, aparece el petirrojo como una presencia que ya pertenece a nuestro imaginario. Una señal discreta de que lo que se construye aquí no empieza de cero, sino que se apoya en algo que se ha ido formando edición tras edición.
Mientras el cartel se iba definiendo, también se iba definiendo la manera de entender el propio mercado. Porque lo que ocurre en el MAE no es distinto de este proceso que implica partir de algo existente, observarlo, trabajarlo y devolverlo transformado, pero reconocible.
La artesanía aparece aquí como una forma de continuidad. Desde el textil a la cerámica, desde la madera a la joyería, cada pieza nace de un oficio que se mantiene vivo precisamente porque no se limita a repetirse, sino porque se sigue interpretando desde el presente, con atención, con tiempo y con decisiones conscientes.
La gastronomía acompaña ese mismo pulso, con productos que respetan su origen y sus ritmos, y que encuentran en el mercado un espacio donde ofrecerse sin perder su identidad.
El Mercado Artesano y Ecológico de Gijón se celebra los días 9 y 10 de mayo en la Plaza Mayor de Gijón, con horario de 11:00 a 15:00 y de 17:00 a 21:00 horas, y el domingo hasta las 20:00 horas, como un punto de encuentro donde esa forma de entender lo hecho a mano y lo hecho con sentido vuelve a hacerse presente en la ciudad.
El mercado no solo se visita, se recorre, se habita y se deja que marque su propio ritmo en quien lo atraviesa, sin prisas y con atención a lo que va apareciendo.
ACTIVIDADES
Hay momentos en los que el mercado también se detiene a mirar hacia fuera, a lo que nos conecta con algo más amplio. Esta edición, esa mirada se cruza con el Día de Europa y lo hace desde una propuesta, en colaboración con el Ayuntamiento de Gijón/Xixón, que invita a participar como quien juega mientras aprende sin darse cuenta.
En el centro de esta propuesta aparece una idea sencilla y a la vez simbólica, reconocer Europa a través de un juego situando países en su lugar dentro de un mapa colectivo. Una forma de aprender a través del gesto de tocar, mover y encajar.
En ese mismo espíritu aparece también la imagen que condensa el propio cartel de esta edición del Día de Europa en el MAE: “Xixón en el corazón de Europa, siempre activa, siempre en ON”. Una construcción visual donde Xixón se integra en el círculo de estrellas europeo y donde el “ON” se convierte en un gesto de activación, de presencia, de conexión con ese espacio común que compartimos.
No es solo un juego de letras, sino una manera de recordar que desde aquí también se dialoga con lo europeo, que lo cercano no está aislado, sino que forma parte de un tejido más amplio.
Además, la artesanía toma protagonismo con un taller textil artesano en el que la estrella se convierte en punto de partida. A través de la costura, cada participante irá construyendo una pieza propia que termina siendo una pequeña bandera.
Propuestas pensadas para participar en familia, donde lo importante no es solo el resultado, sino la experiencia de construir algo juntos.
ESPACIO COOPERA
Como en cada edición, el MAE incorpora el espacio COOPERA, en el que participan dos ONGs: Médicos Mundi Norte (sábado9) y Fundación ACOES Honduras (domingo 10). Un lugar dentro del mercado donde otras realidades se hacen presentes, ampliando la mirada del recorrido y recordando que la artesanía y la gastronomía también conviven con formas de compromiso social y cooperación.
El Mercado Artesano y Ecológico de Gijón vuelve así a la Plaza Mayor como un espacio donde descubras que lo cercano también puede ser una forma de estar en el mundo.







