El 18 y 19 de abril, el MAE inaugura en la Plaza Porlier de Oviedo su primera edición de 2026. Un mercado donde encontrarás artesanía, gastronomía tradicional y ecológica y actividades para todos los públicos, en un espacio que invita a descubrir los oficios, los procesos y el valor de lo hecho con tiempo.
El MAE, Mercado Artesano y Ecológico, de Oviedo abre su edición de abril, la primera de este 2026 con una imagen de cartel que no llega por casualidad.
Hay piezas que cuando aparecen ya traen consigo una dirección. No se eligen solo por lo que son, sino por lo que despiertan. Por el recorrido que proponen casi sin darte cuenta.
Esta es una de ellas. La primera vez que la vi ya tenía en mente que sería parte de un cartel del MAE. Una pieza del taller artesano Druidessa, un hórreo convertido en caja de madera, trabajado con líneas sencillas y un aire contemporáneo. Había algo en él que me atrapaba, quizás porque en su forma contenía a la vez lo moderno y lo ancestral, la frescura de la madera nueva y el eco de siglos de tradición. Y supe que tenía que estar aquí como protagonista.
Pero no fue solo una decisión estética, fue sobre todo, un viaje, un lugar al que volver.
En la fotografía, el hórreo se muestra minimalista. Pero esa imagen, con toda su calidez abre también un camino hacia atrás, hacia la memoria. Porque al mirarlo no puedo evitar regresar a aquellos días en que los hórreos eran parte de la infancia en el pueblo.
Porque un hórreo no era solo un guardián de las cosechas, era escenario de juegos, escondite y aventura. Allí estaban y bajo su sombra los aperos de labranza alineados como gigantes de hierro dormidos, la escalera con su último peldaño que nunca tocaba la estructura, como si fuera un paso hacia lo desconocido, el corredor de tablas que se recorría como si fuese un puente hacia otro mundo.
En aquellas tardes interminables descubríamos que un hórreo podía ser también un barco, un castillo, un refugio secreto.
Puede que no todo el mundo lo haya vivido igual. Puede que para algunos sea otra imagen, otro lugar, otro recuerdo. Pero hay algo en esta forma que invita a detenerse y a mirar hacia dentro. A ver hasta dónde nos lleva.
El cartel nos devuelve esa mirada, el hórreo aparece convertido en una caja artesana salida de un taller que trabaja con paciencia y creatividad. Su escala ha cambiado pero no su esencia, sigue siendo un cofre de memoria, un símbolo de raíces y de historias compartidas.
Y en este momento, además, esa imagen se sitúa en un contexto especial. En marzo de 2026, los hórreos, paneras y construcciones tradicionales del norte han sido declarados Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Un reconocimiento que no protege solo la estructura, sino todo lo que la hace posible: los conocimientos, los oficios, las formas de vida que la rodean.
Es una manera de afirmar que ese imaginario que muchos llevamos dentro forma parte de algo mayor.
Ese mismo espíritu es el que da sentido al mercado. El 18 y 19 de abril, la Plaza Porlier de Oviedo se convierte en un espacio donde lo heredado no se queda atrás, sino que se transforma y continúa.
Un lugar donde puedes encontrarte con la artesanía directamente de quienes la crean, azabache, cuero, talla de madera, telar, joyería, vidrio, pintura o cerámica. Oficios que comparten una misma lógica, la del tiempo y la atención al detalle, y que convierten cada pieza en algo más que un objeto.
La gastronomía artesana y ecológica completa ese recorrido con sabores que también hablan de origen, quesos, miel, mermeladas, embutidos, pan, vino y productos de huerta ecológica, ligados al territorio y a una forma de producir que respeta sus ritmos.
Durante el fin de semana, el mercado se abre también a la experiencia. El sábado los más pequeños podrán construir sus propios robots en un taller donde la creatividad se activa desde lo sencillo. El domingo, el mimbre será protagonista en un taller participativo de cestería, una invitación a detenerse y entender desde dentro un oficio que sigue vivo.
Y esto es solo un adelanto, muy pronto publicaremos otra noticia donde contaremos con más detalle estas actividades, para que nadie se pierda ninguna de las experiencias que el MAE tiene preparadas.
Esta es la primera de las ediciones del MAE en Oviedo en 2026, que continuará en los meses de mayo, junio, julio y agosto.
Y no es casual que comience así. Porque, igual que el hórreo guarda mucho más que cosechas, el mercado también es un lugar donde se conserva, se transforma y se comparte lo que somos. Y quizá, al recorrerlo cada uno encuentre su propia forma de volver.







