El Mercado Artesano y Ecológico vuelve a Avilés los días 2 y 3 de mayo con la primera de sus cuatro ediciones de 2026. El Parque de Las Meanas acoge un espacio donde artesanía, gastronomía y actividades se desarrollan desde una forma de hacer más pausada y conectada con lo esencial.
No es un jardín. Es más salvaje, más libre, más verdadero.
Es un lugar que no busca ser perfecto, sino encontrar su forma. Un espacio donde las cosas no siguen un orden impuesto, sino que se disponen como lo harían en la naturaleza, creciendo a su ritmo, mezclándose, dejando huecos para que quien llega los recorra sin un camino marcado.
Así es como vuelve el Mercado Artesano y Ecológico a Avilés.
El 2 y 3 de mayo, el Parque de Las Meanas acoge la primera de las cuatro ediciones de este 2026, que continuará en junio, julio y septiembre, y lo hace desde esa idea que lo define, la de un mercado donde todo tiene un sentido.
Cuando entras, lo sientes de una forma muy concreta. Como cuando caminas por una pradera y la mirada no sabe muy bien dónde quedarse porque todo tiene algo que observar. No hay un único punto de atención, sino muchos pequeños detalles que te van llevando de uno a otro, casi sin darte cuenta de que has cambiado el ritmo. Eso es lo que ocurre aquí.
La artesanía no se presenta como algo uniforme, sino como un conjunto de universos distintos que conviven. Piezas que nacen del tiempo, del oficio y del cuidado por los materiales. Desde la cerámica al textil, desde el cuero a la joyería, cada objeto conserva en su forma el proceso que lo ha hecho posible.
Y junto a ellas, la gastronomía sigue ese mismo pulso. Productos que hablan desde su origen y desde la manera en la que han sido elaborados: quesos, embutidos, dulces, miel o huerta ecológica, que mantienen ese vínculo con la tierra y con quienes la trabajan.
En esta edición, además, ese mismo cuidado por la diversidad se traduce también en la Senda sin Gluten, donde el obrador El Molino acompaña al mercado con una propuesta pensada para que la experiencia gastronómica pueda ser compartida por todos, sin excepciones ni barreras, integrándose con naturalidad en ese mismo paisaje de productos que hablan de origen y de respeto por lo que se hace.
Y en este inicio de temporada, el MAE incorpora también un sorteo de un lote de productos valorado en 600€, como una forma de celebrar el reencuentro con el público y de devolver, de alguna manera, todo lo que ocurre durante el fin de semana entre los puestos. Un recorrido de sabores, piezas y pequeños gestos que se condensan en una selección que representa lo que el mercado es en su conjunto: trabajo, territorio y cuidado.
Y es en ese mismo ritmo donde el mercado continúa desplegándose con las actividades. Porque el MAE no se detiene en lo que se ve ni en lo que se lleva, sino que se prolonga en lo que se vive mientras lo recorres, en esa forma de caminar sin prisa donde cada paso te acerca a algo distinto sin romper la sensación de conjunto.
Talleres artesanos gratuitos
Durante todo el fin de semana, ese recorrido se amplía con talleres artesanos participativos, pensados como una manera de entrar en los oficios desde dentro, no solo observando el resultado, sino entendiendo el tiempo que hay detrás de cada gesto.
El sábado, Ramón Vázquez guiará un taller de cestería en médula y mimbre, en el que se trabajará desde la base de la pieza hasta su acabado, explorando distintas técnicas y creando una cesta propia.
El domingo, Mariel Laso, de Mado Artesanía Textil, propondrá un taller de tapiz en soporte natural, donde cada participante desarrollará su pieza a partir de una rama, combinando tejido y creatividad en un proceso libre y personal.
Ambos talleres están pensados para personas mayores de 15 años (menores acompañados) y requieren inscripción previa.
Son dos formas distintas de acercarse a lo mismo: al valor del proceso, a la atención, a la calma que requiere hacer algo con sentido.
Espacio COOPERA
Y en ese mismo espíritu de acercamiento y de escucha, el mercado abre también espacio al proyecto COOPERA, una iniciativa que conecta el MAE con proyectos de cooperación y acción social en colaboración con el Ayuntamiento de Avilés. Un lugar dentro del propio recorrido donde otras realidades se hacen presentes, no como algo ajeno, sino como parte de ese mismo tejido de lo colectivo, donde compartir también es una forma de construir.
Además, en esta edición una carpa dedicada al Año Internacional del Voluntariado recuerda que ese mismo compromiso con lo cercano también se expresa en la participación, en la implicación y en la forma en la que cada persona decide estar en el mundo. Un espacio que lo amplía hacia otras formas de encuentro.
El horario del mercado será de 11:00 a 15:00 y de 17:00 a 21:00 horas, y el domingo hasta las 20:00, manteniendo esa sensación en el que cada persona puede entrar y salir sin urgencia, dejando que el recorrido se construya de manera propia.
Porque al final, el MAE no se trata solo de recorrer un espacio, sino de dejar que el espacio te acompañe.
Esta nueva edición del MAE en Avilés es posible también gracias al compromiso del Ayuntamiento de Avilés, que sigue apostando por este proyecto y por su continuidad en la ciudad a lo largo de las diferentes ediciones previstas para 2026.
Porque hay lugares que no se recorren, se habitan. Y este fin de semana, ese lugar vuelve a estar en Avilés.







