El Mercado Artesano y Ecológico vuelve a la Plaza Mayor de Gijón los días 14 y 15 de noviembre con una nueva edición en la que artesanía, gastronomía y actividades se encuentran alrededor de una mirada muy ligada a todo aquello que forma parte de nuestra manera de observar.
Los carteles del MAE tienen su propio lenguaje y quienes ya estáis familiarizados con ellos seguramente reconocéis esa identidad que, más allá de anunciar un mercado, buscan contar algo de lo que somos y de la manera en que entendemos la artesanía, el territorio y todo lo que sucede alrededor de ellos.
En esta ocasión partimos de una imagen en la que la luz, los colores, la composición y esa cierta quietud nos llevan hasta el espacio de los bodegones, esas representaciones en las que la naturaleza y los objetos encontraban un lugar dentro de un marco para ser contemplados.
El marco permanece, pero la naturaleza ya no se conforma con ocupar el lugar que le habíamos reservado. Se acerca, sale de él, encuentra sus propios límites y también la manera de atravesarlos. La imagen deja entonces de ser solamente una escena de otoño para convertirse en una mirada sobre esa misma forma de representar el mundo, jugando con lo que esperamos encontrar dentro de un cuadro y con aquello que sucede cuando los elementos toman su propio espacio.

Hay algo muy propio del MAE al construir la imagen. A partir de un lenguaje conocido, conservar aquello que le da sentido y, al mismo tiempo, volver a colocarlo todo para descubrir qué puede decirnos hoy.
Por eso este cartel nos lleva de manera tan natural hasta la propia artesanía. Un oficio nace de una forma que viene de lejos, de unos conocimientos que alguien aprendió antes y que después pasan por las manos, las decisiones y la mirada de quien los recibe. La pieza que llega hasta nosotros conserva algo de ese recorrido, pero también lleva consigo el tiempo en el que ha sido creada, los materiales que se han elegido y la manera particular de entenderlos de quien la ha hecho. La tradición, no es solamente aquello que heredamos, es también aquello que seguimos haciendo.
Y en esa misma escena aparece la tierra con sus propios tiempos y ciclos. El otoño no necesita que lo expliquemos demasiado porque está en los colores, en los frutos, en la luz que cambia y en esa sensación de que cada momento del año trae consigo unas cosas y no otras. Lo que encontramos en una mesa, en un mercado o en una cocina también habla de ese vínculo con el lugar en el que vivimos y con el momento en que estamos. Las calabazas de esta imagen tienen algo más que una presencia otoñal. Forman parte de una naturaleza concreta, de un tiempo concreto, de aquello que la tierra puede ofrecernos ahora.
Y junto a ellas, nuestro petirrojo introduce algo que ningún bodegón podría contener del todo: la vida. Al final, el cartel habla de algo que está muy presente en el propio mercado, la posibilidad de poner la mirada de nuevo en aquello que conocemos.


Durante el sábado 14 y el domingo 15 de noviembre, en horario de 11:00 a15:00 h y de 17:00 a 21:00 h, domingo hasta las 20:00 h., la Plaza Mayor de Gijón volverá a reunir esas distintas maneras de crear y de hacer.
Cerámica, joyería, madera, textil, cuero, ilustración y otros oficios estarán presentes de la mano de quienes los trabajan, con piezas en las que conviven los conocimientos aprendidos, los materiales escogidos y la mirada personal de cada artesano.
También encontraremos productos alimentarios de asturias como quesos, miel, embutidos, dulces, productos de la huerta y otras elaboraciones, acercándonos a esa otra parte del mercado en la que el territorio también se expresa a través de lo que produce y de lo que comemos.
El MAE es un mercado que ofrece una forma de mirar lo cercano con un poco más de atención, de encontrarnos con aquello que ha sido hecho aquí, con quienes lo hacen y con los procesos que normalmente quedan detrás de una pieza o de un alimento. Y, junto a todo ello, noviembre traerá también propuestas que amplían esa mirada hacia otras formas de cuidar, reutilizar y participar.
Actividades MAE
Y si algo nos recuerda el otoño es que todo lo que está vivo forma parte de un ciclo. Nada permanece exactamente igual y muchas cosas pueden transformarse antes de desaparecer.
Desde esa misma mirada, el MAE se suma a la Semana Europea de Prevención de Residuos (SEPR) con una propuesta participativa que nos invita a pensar en aquello que utilizamos cada día y en las posibilidades que aparecen cuando, en lugar de desechar, buscamos otra manera de aprovechar.

Reducir el desperdicio alimentario, cuidar y reparar los objetos de madera, transformar los restos textiles o convertir la lana en una nueva pieza con semillas son cuatro formas distintas de acercarnos a una misma idea: los materiales no tienen por qué terminar su historia en el momento en que dejan de cumplir su primera función.
En esta idea existe una forma de artesanía. La de mirar aquello que tenemos delante y preguntarnos qué puede llegar a ser.
Las actividades de la SEPR se desarrollarán durante en horario de 12:00 a 15:00 y de 17:00 a 20:00 horas, y el domingo hasta las 19:30 horas. En los próximos días dedicaremos una publicación específica a explicar cada una de las propuestas que forman parte de las actividades.


Esa misma mirada estará presente durante todo el fin de semana con la participación de Cáritas Koopera Astur, que contará con un espacio de ropa de segunda mano dentro del mercado. Su presencia nos acerca a una manera diferente de entender aquello que ya tenemos. Una prenda que deja de utilizarse puede seguir formando parte de un recorrido distinto
Y, dentro del proyecto COOPERA, el espacio que el MAE reserva desde 2017 a entidades y proyectos sociales, nos acompañarán en esta ocasión Solidaridad Médica y la Asociación Parkinson Jovellanos, que estarán para presentar su trabajo y compartir sus proyectos.

El sábado 14 y el domingo 15 de noviembre, la Plaza Mayor de Gijón volverá a ser ese lugar de encuentro entre quienes crean, quienes producen y quienes se acercan con curiosidad a descubrir lo que hay detrás de cada pieza, de cada alimento y de cada historia.
Y alrededor de todo ello, esta edición nos propone también detenernos en otra forma de mirar aquello que utilizamos cada día: preguntarnos qué sucede cuando algo deja de servirnos, si realmente ha llegado el momento de dejarlo atrás o si todavía podemos encontrar una manera de transformarlo.
El mercado podrá visitarse de 11:00 a 15:00 y de 17:00 a 21:00 horas, el domingo, con cierre el domingo a las 20:00 horas.






