Cachupín de cerca

}

30/01/2018

Cachupín usando su característica visera, posando frente a un paisaje marino durante el atardecer.

En el Mercado Artesano y Ecológico hay un cubo que desborda color, alegría y energía, un lugar que te transporta a un mundo amable lleno de personajes entrañables. Ese cubo es el puesto de Javier Ruiz-Cuevas, para todos nosotros, sus compañeros, simplemente Cachupín.

Sus obras reflejan su personalidad, sereno, cordial y siempre con un gesto amable. Con una sensibilidad artística única Cachupín da vida a los materiales de reciclaje, transformando madera, hierro o vigas en piezas llenas de color y alma. Cada cuadro, cada creación, es un fragmento de su mundo, luminoso y vivo, donde la creatividad se encuentra con la técnica y la pasión.

Vasco de nacimiento y gijonés de adopción, encontró en Asturias su hogar y su inspiración. Tras los treinta años, decidió cambiar la rutina de la oficina por su taller de artesanía, un giro vital que le permitió liberar su creatividad y disfrutar plenamente de su arte.

Esa misma pasión se refleja en su labor al frente de la Asociación del Mercado Artesano y Ecológico, casi catorce años defendiendo un proyecto que cada segundo fin de semana del mes llena la Plaza Mayor de Gijón con artesanía, productos ecológicos, tradicionales y de comercio justo. Como presidente, ha sido la cara visible de un proyecto que ha logrado reconocimiento nacional, incluida la final en los Premios Nacionales de Artesanía.

Cachupín pinta sus paisajes y personajes con acrílicos y óleos, logrando piezas que irradian singularidad y vida. Sus obras más reconocidas, como “El Carnaval de las Caldas”, “Flores en la Azotea” o “Cibeles” han sido premiadas en distintas ediciones de ArteGijón y Pieza Única. Su faceta como escultor, con reinterpretaciones de las “Meninas” de Velázquez y sus coloridas madreñas muestran otra dimensión de su talento creativo.

Quince años dedicados a la artesanía hablan de una pasión profunda, constante y desbordante, de un compromiso con el arte y con la tradición, y de un corazón que late al ritmo de la creatividad. Cachupín no solo crea arte: inspira, enseña y contagia alegría a todos los que tienen la suerte de acercarse a su mundo.

Taller Cachupín   Bosque Cachupín